Brasil: Lula vincula a Bolsonaro con Milei y Trump; este con Ortega y Maduro

Sao Paulo/El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, atacó a su rival en las elecciones, Flávio Bolsonaro, vinculándolo a los mandatarios de Argentina, Javier Milei, y de EE UU, Donald Trump, en el primer debate televisado, celebrado este domingo; por su parte, el opositor respondió relacionando a su adversario con el jefe de Estado nicaragüense, Daniel Ortega, y con el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro.
Lula le dijo a Bolsonaro que es «amigo» de Milei y le preguntó si pedirá prestada la «motosierra» del presidente argentino para aplicar los mismos recortes presupuestarios en Brasil.
«Eres amigo de Milei. ¿Has seguido cómo está Argentina? ¿Vas a seguir el modelo de Milei?», interpeló Lula al candidato del Partido Liberal (PL). Bolsonaro respondió diciendo que si gana las elecciones, el próximo 25 de octubre, va a «dar un tijeretazo en la corrupción» del Gobierno de Lula.
Bolsonaro respondió diciendo que si gana las elecciones, el próximo 25 de octubre, va a «dar un tijeretazo en la corrupción» del Gobierno de Lula
También aprovechó para relacionar a Lula con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y con el depuesto mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, «que está preso» y con el ex presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, con quien Lula trató de intermediar para alcanzar una propuesta de paz hace más de una década, que a la postre fue ignorada por la administración de Barack Obama.
Lula y Bolsonaro tuvieron un agrio intercambio de media hora, sin respiro, en torno a las sospechas de corrupción que afectan al bando opuesto. El escándalo del caso del Banco Master, el mayor fraude de la historia de Brasil, y un desfalco millonario en el dinero de las pensiones de la Seguridad Social centraron el choque.
La batalla dialéctica, facilitada por la flexibilidad del formato del debate, ganó voltaje con acusaciones mutuas por las investigaciones que afectan a familiares de ambos, inclusive al propio Flávio Bolsonaro.
En otro momento del encuentro, Lula desafió a Bolsonaro a entregar a las autoridades las informaciones bancarias y telefónicas de ambos y sus respectivas familias para «demostrar quién es corrupto» y «quién es honesto». Bolsonaro respondió a la provocación diciendo que Lula tiene el dinero «en otro lugar».
Lula trató de arañar la imagen de su rival generando dudas sobre sus supuestas intenciones en el caso de que gane las elecciones el próximo domingo 25 de octubre.
Se preguntó si su rival se plantea «privatizar» la sanidad pública o la petrolera estatal Petrobras, y cuestionó si, con los recortes presupuestarios que plantea, congelará el salario mínimo y las pensiones. Bolsonaro lo negó vehementemente.
La inseguridad pública, el tema que más preocupa a los brasileños, según las encuestas, estuvo de forma constante en el discurso de Flávio Bolsonaro.
La inseguridad pública, el tema que más preocupa a los brasileños, según las encuestas, estuvo de forma constante en el discurso de Flávio Bolsonaro
El candidato del PL acusó a Lula de proteger a las bandas de narcotraficantes y de defender «el derecho de los bandidos», mientras él prometió hacerles la guerra. «A partir de enero del próximo año voy a declarar la guerra al narcoterrorismo. Voy a clasificar a PCC (Primeiro Comando da Capital), Comando Vermelho y las milicias como organizaciones narcoterroristas», afirmó.
Bolsonaro reiteró su promesa de incluir a Brasil en el Escudo de las Américas, la iniciativa de cooperación en seguridad patrocinada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Lula lo acusó de «subordinarse» a EE UU.
Bolsonaro también trató de debilitar a su rival hablando constantemente del alto costo de la vida y de los elevados niveles de endeudamiento de las familias, las principales preocupaciones económicas de los brasileños. El opositor prometió poner «dinero en el bolsillo» del ciudadano y «llevar prosperidad» a la población.
Lula reconoció que la inflación es un problema, pero recordó que con el ex presidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio y hoy en prisión domiciliaria tras ser condenado por golpismo, la situación era peor.
También vinculó la inflación con la subida de los precios de los combustibles causados por «la guerra de Trump», el «amigo» de Bolsonaro. «Su hermano (por Eduardo Bolsonaro) está escondido en Estados Unidos, conspirando contra Brasil, pidiendo a Trump que intervenga en Brasil. Y el pueblo brasileño se ha dado cuenta de que la familia Bolsonaro está subordinada a los intereses estadounidenses. Es evidente. Su hermano está allá ejerciendo presión, instigando un golpe contra Brasil»., acusó
Lula acudió vestido con traje oscuro y la corbata con los colores de la bandera brasileña, que reserva para los grandes eventos. Bolsonaro, con traje azul y camisa abierta, sin corbata.
Flávio trató de desconcentrar a Lula entrando en el plano siempre que su rival tenía la palabra, para negar las afirmaciones de su adversario con la cabeza o agitando el dedo.
Al comienzo del debate, el opositor mostró la palabra «corruPTo» escrita en la palma de la mano, con las siglas del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula destacadas. «Quédese aquí a mi lado, Lula», le dijo.
El mandatario respondió con las sospechas que pesan sobre la familia Bolsonaro acerca de parientes que tendrían nexos con grupos paramilitares de Río de Janeiro: «No quiero quedarme cerca de ti, cerca de la familia Bolsonaro, quiero distancia, distancia con un miliciano».
«No quiero quedarme cerca de ti, cerca de la familia Bolsonaro, quiero distancia, distancia con un miliciano»
Flávio replicó: «No llevo la cartera aquí; si no, me la va a robar». Y añadió: «Pensándolo bien, es mejor que te mantengas alejado, porque mi cartera puede ser robada».
En los momentos más ácidos, Lula reprochó a su adversario que «la mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro». Flávio dijo que su rival da «asco» y por eso, «Brasil lo va a jubilar». «Lula, ¿puede explicar por qué el 73 % de los presos vota por usted?», le preguntó.
Lula, señalando con el dedo, respondió: «Lo que quiero es que me vote el 100%, hasta tu padre. Él te conoce, él te conoce y él sabe que soy mejor que tú». Y completó mirando a cámara: «(Jair) Bolsonaro, vota por mí».
Bolsonaro también trató de desconcentrar a Lula mostrándole que entre el público estaba el ex juez Sérgio Moro, quien condenó al gobernante por corrupción, en una sentencia posteriormente anulada por irregularidades procesales.
Los asesores de ambos candidatos también tuvieron su momento de protagonismo e hicieron tanto ruido que obligaron a interrumpir los respectivos discursos. El minuto de consideraciones finales fue interrumpido por el público, copado por asesores y aliados de los candidatos. Los de Lula se quejaron de que Flávio siempre aparecía por detrás de la cámara haciendo gestos cuando el líder progresista hablaba.
Al despedir la retransmisión no se pudo escuchar con claridad a los dos presentadores por los vítores de los equipos de ambas campañas
«¡Silencio y siéntense, público, por favor!, exigió Eduardo Oinegue, uno de los dos moderadores. «Candidato Flávio, le estoy pidiendo la gentileza de que me atienda. Candidato Lula tiene dos minutos que van a recomenzar ahora», dijo su colega Adriana Araújo.
Al despedir la retransmisión no se pudo escuchar con claridad a los dos presentadores por los vítores de los equipos de ambas campañas.
En la primera vuelta de las elecciones, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro fue el candidato más votado con un 47% de los sufragios, dos puntos más que el dirigente izquierdista, quien busca su cuarto mandato no consecutivo a sus ochenta años de edad.
Según los más recientes sondeos, ambos candidatos están empatados técnicamente dentro del margen de error, aunque el hijo de Bolsonaro aparece numéricamente por delante.
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