Elecciones: Lula empata con Bolsonaro a tres días de las elecciones en Brasil

São Paulo/La elección presidencial de Brasil se decidirá este 25 de octubre en una segunda vuelta que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y al senador Flávio Bolsonaro y que pondrá a prueba la historia electoral del país, al medir si el líder progresista logra revertir la ventaja obtenida por la derecha en la primera vuelta, algo inédito en casi tres décadas.
En un sondeo divulgado este jueves por la empresa demoscópica Datafolha con el 50% de los votos válidos, Bolsonaro y el presidente brasileño empataron. Esta es la primera encuesta que da un empate numérico y supone una recuperación de dos puntos de Lula con respecto a la encuesta divulgada la semana pasada por la misma firma.
Teniendo en cuenta la intención de voto, Bolsonaro tiene el 47% frente al 46% de Lula, lo que supone una subida de un punto porcentual del gobernante. Otro sondeo divulgado el miércoles por la firma Quaest también mostró una tendencia de acercamiento entre ambos candidatos, en este caso con una ventaja de un punto para Bolsonaro, 45% contra el 44% de Lula.
En ambas encuestas, los resultados suponen un empate técnico dentro del margen de error, que es de dos puntos porcentuales en cada uno de los estudios. Para su nueva encuesta, encargada por la televisión Globo y Folha de São Paulo, Datafolha entrevistó a 2.520 electores entre el martes y el miércoles de esta semana.
Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta de las presidenciales, celebradas el pasado 4 de octubre, con el 47,03% de los votos, y Lula lo escoltó con el 45,16%. Este fue el resultado más ajustado entre dos candidatos en la primera vuelta de unas elecciones presidenciales celebradas en Brasil, lo que muestra la extrema polarización del electorado brasileño. En la reciente historia democrática, se han celebrado balotajes en siete ocasiones y en todas ellas, ha salido ganador el candidato más votado en la primera vuelta.
En la reciente historia democrática, se han celebrado balotajes en siete ocasiones y en todas ellas, ha salido ganador el candidato más votado en la primera vuelta
Entretanto, Lula llamó este jueves a los jóvenes y a los ancianos del país a “derrotar” al senador opositor Flávio Bolsonaro para construir una sociedad que “distribuye libros y cultura, y no armas y odio”. “Nuestro Ejército es mucho mayor, lleno de ganas, de corazón, donde nadie quiere matar a nadie”, expresó el candidato del Partido de los Trabajadores en su primer encuentro digital de este tipo.
El presidente brasileño participó durante hora y media en un directo en redes sociales junto al diputado André Janones, creador de un canal público de Whatsapp de apoyo al líder progresista llamado “Ejército de Lula” que ha reunido ya a 8,5 millones de usuarios de cara a la segunda vuelta presidencial del domingo.
A la misma hora estaba previsto otro directo de Flávio Bolsonaro, pero hasta bien entrada la noche no se había conectado con sus seguidores por motivos aún desconocidos.
Parte de la estrategia del mandatario brasileño ha pasado por movilizar a sus bases en las calles y en las redes sociales, con énfasis en los jóvenes y los mayores de setenta años. Estos últimos están exentos de votar en un país donde el sufragio es obligatorio. Presentado como “Mariscal Lula”, el jefe de Estado, cerca de cumplir 81 años, reconoció sentirse “como pez fuera del agua” en su primera live, en la que escuchó el testimonio de jóvenes y ancianos. “Tengo que conversar con mi Ejército, tenemos una gran batalla por hacer”, manifestó.
“Nuestro Ejército lucha por construir una sociedad armoniosa, amorosa, que construye y no destruye, que distribuye libros y cultura, y no armas y odio”
En sus intervenciones, defendió que su candidatura representa “la democracia”, “la lucha contra el feminicidio” y una “vida interesada en salud, cultura” y educación. “Nuestro Ejército lucha por construir una sociedad armoniosa, amorosa, que construye y no destruye, que distribuye libros y cultura, y no armas y odio”, añadió Lula, quien también se refirió a la segunda vuelta electoral del domingo como una “guerra”.
En otro momento, atacó a su adversario al advertir que “Brasil no puede caer en las manos de un miliciano”, en alusión a los nexos de los Bolsonaro con familiares de supuestos miembros de grupos paramilitares de Río de Janeiro. También lo criticó por haber sido abogado de un policía acusado de matar a una niña de cinco años en una acción contra supuestos narcotraficantes.
Lula también animó a los abstencionistas –que llegaron al 21% en la primera vuelta, representando cerca de 33,5 millones de brasileños– a votarlo este domingo. “Usted que no fue a votar porque no le gusto o porque tiene más de 70 años, es un derecho suyo; pero ahora no, ahora tiene que pensar en Brasil, en su patria”, afirmó.
Solo en 22 comicios, un tercio del total, un candidato que llegó con desventaja en la primera ronda ha logrado revertir el resultado y hacerse con la Presidencia de su país
El presidente brasileño, que busca la reelección tras completar casi cuatro años en el poder, intentará romper una tendencia que se ha mantenido desde el retorno de los comicios presidenciales directos a Brasil en 1989: el candidato que lidera la primera vuelta siempre ha llegado al Palacio de Planalto.
A sus 80 años, con una carrera electoral de más de 37 años, Lula afronta su séptima candidatura presidencial, donde llega a la segunda vuelta en desventaja por primera vez tras ubicarse en la votación del pasado 4 de octubre. De este modo, el país afronta su octava segunda vuelta presidencial en medio de la expectativa por definir si mantendrá la tradición de ratificar en las urnas a quien ganó la primera ronda, una constante histórica que se mantiene totalmente intacta en pocos países de América Latina donde está activo este mecanismo electoral.
Desde 1978 se han disputado 67 segundas vueltas en unas elecciones presidenciales en América Latina y solo en 22 comicios, un tercio del total, un candidato que llegó con desventaja en la primera ronda ha logrado revertir el resultado y hacerse con la Presidencia de su país. Entre las democracias que más han tenido que recurrir a una segunda vuelta se ubican Ecuador, con 12, Guatemala, con 10, Brasil y Perú, con 8, y Colombia y Chile, con 7, pero el gigante suramericano es el único entre estas naciones que nunca ha decidido una reversión entre las dos rondas electorales.
En cambio, en Ecuador cinco candidatos han logrado revertir su resultado desfavorable, incluido el actual presidente, Daniel Noboa, quien en 2023 ganó su primera elección tras perder la primera vuelta ante la correísta Luisa González por un margen que parecía insubsanable. Perú, que celebró una segunda vuelta por primera vez en 1990, ha visto tres reversiones con un apellido que ha vivido las dos caras de la moneda: Fujimori. Alberto Fujimori fue el primero en lograrlo después de perder ese año ante el escritor Mario Vargas Llosa en la primera ronda y, 26 años después, en 2016, su hija Keiko por el contrario no logró mantener la ventaja que consiguió ante Pedro Pablo Kuczynski.
Así, los países donde más resultados presidenciales revertidos entre las dos rondas electorales se han presentado son Ecuador, con cinco, Perú y Guatemala, con tres, y Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica y Uruguay, con dos.
Con precedentes recientes y casos que benefician tanto a la izquierda como a la derecha, Flávio Bolsonaro confía en continuar la tendencia en Brasil para llegar a la Presidencia
Argentina es un caso singular. Con solo dos segundas vueltas celebradas, en ninguna de esas dos ocasiones el líder de la primera ronda logró llegar a la Casa Rosada. En 2015 Mauricio Macri, que cayó en la primera jornada electoral ante Daniel Scioli, se repuso y ganó la Presidencia, un hito que igualó el actual mandatario, Javier Milei, al imponerse a Sergio Massa en 2023 con el 55,65% de los votos en la cita definitiva en las urnas.
Por su parte, en Colombia, la última vez que se presentó una reversión electoral fue en 2014 con Juan Manuel Santos, que logró la reelección en segunda vuelta tras verse superando antes por Óscar Iván Zuluaga, replicando así una recuperación que ya había alcanzado Andrés Pastrana en 1998 ante Horacio Serpa.
Chile ha tenido un protagonista de sus dos reversiones sobre las siete segundas vueltas celebradas: el actual presidente, José Antonio Kast, logró dar un vuelco al resultado en 2025 cuando Jeannette Jara obtuvo la ventaja inicial, pero cuatro años antes, en 2021, no pudo capitalizar la delantera ante Gabriel Boric.
Con precedentes recientes y casos que benefician tanto a la izquierda como a la derecha, Flávio Bolsonaro confía en continuar la tendencia en Brasil para llegar a la Presidencia, mientras a Lula ya solo le queda una única carta para hacer historia y ser el primer candidato en el país que consigue revertir en las urnas una derrota entre las dos vueltas de una misma elección.
Fuente:
Leer la noticia original