Presos políticos: El Supremo ratifica la condena de seis años a José Gabriel Barrenechea

Madrid/El Tribunal Supremo ratificó la condena de seis años de privación de libertad contra el escritor y periodista independiente José Gabriel Barrenechea Chávez, premio Patmos y colaborador de 14ymedio. La organización independiente Justicia 11J confirmó la noticia tras tener acceso a la sentencia, fechada el 28 de julio, en la que se declara firme la decisión dictada por el Tribunal Provincial de Villa Clara el 15 de enero y se establece que contra ella no procede ningún otro recurso.
El mismo documento también confirma las condenas de ocho años de cárcel para Yandri Torres Quintana; de siete para Rafael Javier Camacho Herrera, y de cinco para Rodel Bárbaro Rodríguez Espinosa. Todos fueron condenados por el mismo delito de desórdenes públicos tras participar en una protesta pacífica contra los apagones, en noviembre de 2024, en el municipio de Encrucijada, Villa Clara.
La defensa había presentado un recurso de casación y cuestionó la valoración de las pruebas. En los casos de Barrenechea, Torres Quintana y Rodríguez Espinosa, los abogados defendieron que las conductas imputadas estaban amparadas por el derecho de queja y la libertad de expresión. El Tribunal Supremo rechazó todos los argumentos y confirmó las condenas.
La sentencia también confirma las condenas de ocho años de cárcel para Yandri Torres Quintana; de siete para Rafael Javier Camacho Herrera, y de cinco para Rodel Bárbaro Rodríguez Espinosa
La sentencia del tribunal provincial afirmaba que en los acusados prevaleció “la intención de desestabilizar el orden cívico e inseguridad entre la población” y que esos hechos justificaban las largas penas de prisión finalmente impuestas. El fallo también incluía consideraciones sobre la conducta y las relaciones personales de los acusados. En el caso de Barrenechea, sostenía que “se relacionaba con personas de mala moralidad y conducta social” y que “no tenía vínculo laboral reconocido”, pese a que el escritor y periodista ejercía su profesión de manera independiente.
El proceso, celebrado el 24 de septiembre de 2025, estuvo marcado –según denunciaron familiares y organizaciones independientes– por numerosas irregularidades que suelen repetirse en los procesos contra voces críticas del Gobierno: acusaciones imprecisas, rechazo de pruebas exculpatorias y un ambiente claramente disuasorio para los testigos de la defensa.
Barrenechea, narrador, ensayista y colaborador de 14ymedio, ha sido durante años una voz muy crítica del centro del país en el debate sobre el autoritarismo, el estancamiento económico y la crisis moral del sistema político cubano. Su pensamiento liberal, su defensa del pluralismo y sus constantes análisis sobre la sociedad civil lo han convertido en objetivo frecuente de interrogatorios, citaciones policiales y presiones, como ha reportado este diario desde al menos 2016.
El escritor entró en prisión –entonces provisional– en noviembre de 2024, en el penal La Pendiente, en Santa Clara. Allí ha padecido las precarias condiciones habituales de las cárceles cubanas, entre ellas limitaciones a las visitas, obstáculos para recibir medicinas y alimentos y un aislamiento que ha tenido repercusiones en su salud.
El periodista sufrió un hecho especialmente doloroso en su estancia en el centro penitenciario La Pendiente: la pérdida de su madre, sin que se le permitiera despedirse de ella
Además, el periodista sufrió un hecho especialmente doloroso en su estancia en el centro penitenciario La Pendiente: la pérdida de su madre –que falleció de cáncer en mayo de 2025– sin que se le permitiera despedirse de ella. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, calificó la decisión de las autoridades penitenciarias como parte de un patrón de “presión psicológica sistemática” con el que las autoridades buscan quebrar al acusado y enviar un mensaje de advertencia a otros intelectuales y activistas. La organización había pedido en varias ocasiones que Barrenechea y sus compañeros de expediente fueran absueltos: “Es un caso político de principio a fin”.
En similar sentido se había pronunciado la investigadora de Amnistía Internacional para Cuba, Johanna Cilano, que dijo sobre este caso: «La protesta es un derecho, nadie debería estar encarcelado solo por ejercer sus derechos humanos».
Justicia 11J denunció este viernes que en Cuba “la expresión de inconformidad ciudadana continúa teniendo como consecuencia penas de años de prisión”. La organización exigió la liberación de los condenados y recalcó: “El derecho de reunión pacífica y la libertad de expresión protegen las manifestaciones y protestas como formas de participación pública. Sus restricciones deben ser legales, necesarias y proporcionales, y no pueden utilizarse para desalentar el ejercicio de estos derechos, como ha ocurrido en este caso”.
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