Apagones: Prepárense para más apagones, advierte la UNE

La Habana/Los cubanos que esperan que el fin del verano traiga algún alivio a los interminables apagones tienen pocos motivos para el optimismo. La Unión Eléctrica (UNE) advirtió este miércoles que entre septiembre y diciembre coincidirán varias unidades generadoras fuera de servicio, ya sea por mantenimientos programados o por averías, en un sistema eléctrico nacional (SEN) que llega al último cuatrimestre del año en condiciones críticas.
La empresa estatal explicó en una extensa publicación en Facebook que durante esos meses están previstas intervenciones en varias termoeléctricas y reconoció que la acumulación de trabajos pendientes provocará más averías.
El anuncio llega cuando los apagones alcanzan ya niveles extremos. Para este miércoles, la propia UNE pronostica una afectación máxima de 2.225 megavatios (MW), con apenas 1.105 MW disponibles frente a una demanda de 3.300 MW en el horario pico. La cifra supone largos apagones en todo el país.
A esa ecuación se suma la llegada de la temporada más activa de huracanes y lluvias que puede reducir el aporte de los parques solares
La situación ha llegado al extremo de que este martes, en Isla de la Juventud, solo se garantizó electricidad para el hospital y el bombeo de agua debido a la escasez de combustible.
Según la empresa, el cambio estacional permitirá disponer de una “mayor ventana operativa” para efectuar mantenimientos y trabajos correctivos. En otras palabras, una parte de la electricidad que podría quedar disponible por el menor consumo no necesariamente se traducirá en menos apagones, sino que servirá como margen para desconectar bloques que necesitan reparaciones.
A esa ecuación se suma la llegada de la temporada más activa de huracanes y lluvias que puede reducir el aporte de los parques solares. La mayor nubosidad disminuye la radiación que reciben los paneles fotovoltaicos y, por tanto, su generación, de modo que en jornadas cubiertas el SEN pierde parte de una fuente que en los últimos meses ha servido para aliviar el déficit durante las horas diurnas.
La UNE reconoce además que buena parte de esos trabajos llega con retraso. Aunque asegura que los mantenimientos de las termoeléctricas se planifican aproximadamente con un año de antelación, admite que determinados problemas que debían haber sido solucionados de manera definitiva siguen pendientes o reaparecen una y otra vez. La situación, señala el organismo, ha terminado por “acumular problemas técnicos en las unidades”, una admisión poco habitual sobre el grado de deterioro de unas plantas que llevan años operando muy por debajo de sus capacidades.
Hasta este miércoles, el país acumula siete apagones nacionales en 2026 y once desde octubre de 2024
Entre las intervenciones pendientes figura una de las más importantes y demoradas, la de la Antonio Guiteras, en Matanzas, la mayor termoeléctrica del país. La UNE habla todavía de continuar los “trabajos preparatorios” para su mantenimiento capital, después de que la planta haya sufrido numerosas salidas imprevistas durante 2026. Hasta agosto, la Guiteras ha salido del sistema más de 20 veces por averías y otros problemas técnicos.
Los problemas del SEN han dejado hace tiempo de limitarse a los apagones programados. Cuba encadena desconexiones parciales y colapsos totales del sistema. Hasta este miércoles, el país acumula siete apagones nacionales en 2026 y once desde octubre de 2024, además de numerosas caídas regionales. Solo en julio, el SEN colapsó tres veces en menos de ocho días, y a comienzos de agosto volvió a desplomarse dos veces en menos de 24 horas.
El deterioro del parque termoeléctrico es un problema que las propias autoridades reconocen desde hace años
La UNE, una vez más, responsabiliza de las dificultades al embargo estadounidense y a las medidas de Washington, que, afirma, han reducido las posibilidades financieras del país y complicado la compra de piezas, materiales y recursos. Sin embargo, el deterioro del parque termoeléctrico es un problema que las propias autoridades reconocen desde hace años.
Ya en 2021, los responsables de la generación eléctrica admitían que 18 de los 20 bloques existentes estaban fuera de sus ciclos de mantenimientos ligeros y parciales y 16 acumulaban retrasos en los mantenimientos capitales. Algunos llevaban más de dos ciclos de demora.
Cinco años después, la situación se repite, pero el margen de maniobra del SEN es mucho menor. El invierno, que tradicionalmente ofrecía cierto respiro al sistema eléctrico cubano, amenaza esta vez con traer una temporada de apagones aún peor que la del verano.
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