Economía: La economía cubana cayó un 5% en 2025

La Habana/La economía cubana se contrajo alrededor de un 5% en 2025, con lo que encadenó su tercer año consecutivo en números rojos y profundizó una crisis que ha reducido en más de un 15% el producto interno bruto (PIB) desde 2020, según estimaciones del Centro de Estudios de la Economía Cubana (Ceec), adscrito a la Universidad de La Habana.
El informe del centro describe un panorama marcado por múltiples crisis simultáneas, desequilibrios macroeconómicos y una elevada inflación. A esos problemas añade la pérdida de capacidad de respuesta de la economía interna, la emigración y el deterioro demográfico, así como una mayor dependencia del financiamiento exterior, el aumento de la desigualdad y de la pobreza.
Los datos consolidan uno de los períodos de contracción económica más prolongados de la historia reciente de la Isla. Para 2026, además, las perspectivas continúan siendo negativas. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé una caída del PIB cubano del 10,3%, la mayor contracción de la región.
El Ceec considera prácticamente aplazado el camino hacia el desarrollo en las actuales condiciones. Entre los principales obstáculos identifica el déficit de generación eléctrica, agravado por las dificultades para acceder al combustible y por la falta de inversiones suficientes para renovar un sistema eléctrico nacional envejecido.
La caída económica del pasado año estuvo relacionada también con la disminución de los ingresos procedentes de las exportaciones de bienes y servicios, el fuerte retroceso del turismo y las restricciones energéticas
La generación de electricidad cayó un 13,7% en 2025 respecto al año anterior, de acuerdo con el estudio. La crisis energética se ha convertido en uno de los principales frenos para la actividad productiva, con cortes de electricidad prolongados que afectan tanto a las empresas estatales como a los negocios privados y los hogares.
La caída económica del pasado año estuvo relacionada también con la disminución de los ingresos procedentes de las exportaciones de bienes y servicios, el fuerte retroceso del turismo y las restricciones energéticas. A estos factores se sumaron problemas internos, entre ellos la falta de aplicación de reformas productivas pendientes.
El estudio subraya, sin embargo, el creciente peso del sector privado en una economía donde la empresa estatal continúa perdiendo capacidad productiva. Los negocios privados aportaron ya cerca del 29% de los ingresos tributarios del Estado y se han convertido en una pieza importante para el abastecimiento de productos de consumo.
El Gobierno ha presentado el paquete como una vía para descentralizar parcialmente la economía, aunque mantiene el predominio de la empresa estatal en el modelo económico
Ese avance no ha significado, sin embargo, una mejora equivalente de la capacidad de compra de los cubanos. Buena parte de los alimentos y otros artículos disponibles en los comercios privados se venden a precios inaccesibles para quienes dependen de salarios y pensiones estatales, muy deteriorados después de varios años de inflación.
El Gobierno ha ido ampliando en los últimos meses el margen de operación del sector privado. En junio anunció un paquete de 176 transformaciones económicas y sociales que incluye, entre otras medidas, una mayor apertura a las empresas privadas, cambios en el comercio, la inversión y el turismo y nuevas fórmulas para atraer capital.
El reporte del Ceec, elaborado con datos de 2025, no incorpora todavía los posibles efectos de esas reformas. Sus autores advierten, no obstante, de que uno de los mayores peligros está en la distancia que pueda abrirse entre lo anunciado y su aplicación efectiva.
Entre 2020 y 2024, el PIB había retrocedido alrededor de un 11%, y la caída estimada para 2025 amplió la contracción acumulada por encima del 15%
Las nuevas disposiciones permiten, entre otros cambios, empresas privadas con más de 100 trabajadores y amplían las posibilidades de participación de actores no estatales en áreas hasta ahora reservadas o muy restringidas. El Gobierno ha presentado el paquete como una vía para descentralizar parcialmente la economía, aunque mantiene el predominio de la empresa estatal en el modelo económico.
La economía cubana llega a esta nueva etapa después de varios años sin conseguir recuperar los niveles anteriores a la pandemia. Entre 2020 y 2024, el PIB había retrocedido alrededor de un 11%, y la caída estimada para 2025 amplió la contracción acumulada por encima del 15%.
Para este año, el Gobierno había previsto inicialmente un crecimiento del 1%, después de haber fijado la misma meta para 2025 sin lograrla. El Ceec considera que la evolución económica volverá a quedar por debajo del objetivo oficial si no se producen cambios de mayor calado y entra nuevo financiamiento.
La incertidumbre, concluyen los investigadores, continúa dominando las perspectivas de la economía cubana para 2026.
Fuente:
Leer la noticia original