Entrevista: Bruno Rodríguez: «la política de resistencia ha sido exitosa”

Madrid/El canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha aprovechado su presencia en la Asamblea General de la ONU para dar una entrevista al diario The New York Times. Aunque el resultado son declaraciones escuetas y poco reveladoras, el ministro ha mantenido el tono retador que lo llevó hace apenas unos días, a liderar una protesta que incluyó gritos y golpes en la mesa en el Plenario mientras hablaba el embajador de EE UU en Naciones Unidas, Tim Waltz.
Rodríguez afirmó que su Gobierno no prevé ceder un ápice y que es Washington quien acabará cediendo. “La política de los Estados Unidos contra Cuba va a cambiar. Tendrá que cambiar, es inevitable que cambie”, dijo el canciller, que sostuvo que la estrategia “de resistencia” continuará “el tiempo que haga falta”.
El ministro argumenta que ni la población estadounidense ni los Gobiernos extranjeros de manera mayoritaria están de acuerdo con la presión de EE UU sobre la Isla, cuyos intentos por forzar un cambio en el régimen de la Isla han sido infructuosos hasta la fecha. “En estos 60 años, hasta hoy, la política de Estados Unidos contra Cuba no ha funcionado. Y la política de resistencia y adaptación de Cuba ante esa agresión sí ha funcionado y ha sido exitosa”, sostiene.
“En estos 60 años, hasta hoy, la política de Estados Unidos contra Cuba no ha funcionado. Y la política de resistencia y adaptación de Cuba ante esa agresión sí ha funcionado y ha sido exitosa”
La reacción de Ric Herrero, director del Cuba Study Group, se lee indignada. “Es fácil para Bruno afirmar que están ahí resistiendo cuando quienes realmente están sufriendo las consecuencias son el pueblo cubano”, dijo. A pesar de que su organización promueve un cambio en la postura de Washington y que las partes se acerquen mediante el diálogo, considera “miope” la respuesta del canciller.
“La cruda realidad es que Cuba está sola. Pueden resistir, pero se trata simplemente de un declive controlado. En última instancia, se dirigen hacia el abismo”, señala, consciente de que Venezuela ya está en otra fase, aun cuando el chavismo siga al frente del país, y Rusia y China no pasan de envíos humanitarios y palabras sin hechos. La ayuda material que en el pasado ha sostenido al régimen de la Isla ni está ni se la espera.
Rodríguez es cuestionado sobre la estrategia de Washington en los últimos días, incluyendo la imagen publicada el pasado lunes por la Embajada de Estados Unidos en Cuba en la que se puede ver a su jefe, Mike Hammer, conversando con Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de los Estados Unidos y el texto: “Mucho que discutir sobre Cuba”.
Además, apenas dos días antes, Marco Rubio había llamado públicamente a los cubanos a cooperar con la CIA –la agencia de inteligencia estadounidense–, Trump dejó caer la posibilidad de que un buque de guerra paseara frente a las costas de la Isla para intimidar al Gobierno cubano y se colgó un gran cartel en la fachada de la sede diplomática de EE UU en La Habana con la bandera y la palabra ‘Freedom’ (Libertad) junto al número 250 (en referencia a los años de la fundación del país).
“La verdad es que no tengo idea de qué pretende el secretario de Estado con esas publicaciones. Francamente no parecen nada serias, parecen un poco infantiles”, dijo explícitamente sobre la convocatoria de colaboración con la CIA.
“¿Por qué habría que hacer todo esto si se considera que la estrategia cubana y que el Estado cubano son ineficaces?”
El NYT repasa brevemente la experiencia de Rodríguez en la diplomacia –lleva 17 años al frente de la Cancillería y 33 en la carrera diplomática– y detalla lo ocurrido el lunes durante el debate, un episodio al que se refiere como “quizás el altercado más acalorado entre funcionarios estadounidenses y cubanos en años, y reflejó la creciente desesperación de La Habana y la postura cada vez más beligerante de Washington”.
El ministro considera que si Cuba fuera el Estado fallido que mencionan constantemente, EE UU no tendría necesidad de sancionarlo y tomar medidas constantes. Al revés, considera que esto solo habla de la fortaleza del régimen. “¿Por qué habría que hacer todo esto si se considera que la estrategia cubana y que el Estado cubano son ineficaces?”,subraya.
El periodista pregunta al canciller entonces por qué se han hecho cambios económicos que, aunque no parecen satisfacer a Washington, sí tocan algunas de las que antes eran líneas rojas para La Habana. Rodríguez intenta convencer de que las medidas se han tomado exclusivamente para adaptarse a los “retos económicos globales”. “Abren muchísimas nuevas oportunidades al capital privado, a los inversionistas extranjeros, a compañías de distintos países. Pero la economía cubana seguirá siendo socialista”, aclara. Y aunque invita a los empresarios estadounidenses a participar, pone límites: “No habría que permitir que Estados Unidos controle sectores de la economía cubana. Pero sería bienvenida la presencia de sus compañías, que reconocemos como competitivas en la economía cubana”.
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